EL LLANTO DEL BEBE         


  • El llanto es un mecanismo de defensa que ante todo indica indefensión. Con el tiempo se añadirá las sensaciones de estrés y trastorno del apego.
  • Durante los primeros meses, el llanto es el único medio que tiene el bebe de comunicarse. 
  • Es importante conocer los tipos de llanto para poder atender correctamente al bebe. Cuando un niño llora no siempre es por hambre. Entender esto nos ayudará a conocerlo mejor a él y a sus necesidades.
  • Un llanto normal es franco, variado, bien tolerado cardiorespiratoriamente y calmable

PRINCIPALES CAUSAS DE LLANTO

HAMBRE

  • Cuando el niño tiene hambre, el llanto es enérgico y, poco a poco, se hace más fuerte y rítmico.     
  • En ocasiones, el bebé puede golpearse la mejilla, se muerde el puño o se chupa los dedos.
DOLOR
  • Cuando siente dolor, el primer gemido es agudo y prolongado, seguido de una larga pausa de apnea y jadeos cortos, para luego volver a gritar.    
                   * DOLOR COLICO:  Si tiene gases, estira y encoge las piernas y los brazos

NECESIDAD DE CALOR HUMANO
  • Cuando el niño se siente solo, deseo de jugar o que le hagan caso empieza con un quejido, seguido de una protesta que cesa en cuanto se le coge en brazos.
EXCITACIÓN 
  • Cuando el bebe esta nervioso, llora con fuerza y no responde a los intentos que hacen sus padres para calmarle. 
  • Suele deberse a un exceso de estímulos y habitualmente este tipo de llanto aparece por la tarde.
SUEÑO
  • Dependiendo del grado de excitación del bebé, el llanto es indicativo de la dificultad del bebé para conciliar el sueño. 
  • Al principio de la edad del bebé, se recomienda minimizar las visitas al recién nacido de las amistades y familiares  por la tarde, para que el ambiente en casa sea de la suficiente tranquilidad y sosiego para que favorezca el sueño.
LLANTOS DE ALARMA
Puecen indicar algún problema:
  • muy agudo, excesivo, monótono, dificil de calmar
  • escaso, debil, discontinuo, quejumbroso 
MANEJO DEL LLANTO                                                                                                              
No soy partidario de dejar llorar a un bebé, sobre todo al recién nacido, hasta que ya pase el suficiente tiempo como para saber detectar el porqué del llanto. Hasta entonces, se ha de evitar que llore solo.
Cuando ya sepamos el porqué del llanto, es cuando podemos empezar a no salir corriendo para asistir de inmediato al bebé. Al ser también un lenguaje del bebé, nos podemos comunicar a través de él. 

Se ha sabido que, entre el comienzo del llanto y el estímulo que lo calma se da un proceso cognitivo en el bebé de gran importancia para su evolución. Tal como lo resuelve el bebé va formando parte de la conducta futura. Así, con el tiempo, al no responder inmediatamente al llanto, dejamos que el bebé vaya tambien aprendiendo a saber porqué tardan en responder, buscando así mecanismos de adaptación a ese tiempo de espera.
  
Si un bebé llora en exceso, y el Pediatra descarta problemas, se recomienda activar el cogerlos en brazos y portearlos (Piel con piel), la succión, acunarlos y columpiarlos, arroparlos con firmeza, usar ruido blanco...

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin